Sobre Puig des Molins, en Ibiza

Conocido es el riquísimo patrimonio con el que las Islas Baleares cuentan, con culturas como la talayótica que están más que presentes en múltiples rincones de la geografía balear. Cada una de las islas posee una riqueza arqueológica digna de tener en cuenta, con puntos de interés para visitantes y expertos en la Historia.

Si nos centramos en esta ocasión en Ibiza, las sorpresas para quien no esté tan adentrado en la materia pueden ser grandes. La isla, conocida popularmente por sus encantos paisajísticos y por su capacidad para generar turismo centrado en el apartado lúdico y festivo, también merece ser visitada por motivos con un hilo algo más culto y contemplativo.

La Necrópolis de Puig des Molins es uno de los atractivos más sorprendentes y bellos de la isla desde el punto de vista arqueológico. Ibiza –o Eivissa-, que adquirió su nombre del dios precursor de la mitología egipcia, Bes, contó allá por el siglo séptimo antes de Cristo con asentamientos de la civilización fenicia, cultura que tenía la costumbre de enterrar a sus muertos. Este hecho es el que posibilita que a día de hoy exista y se conserve la Necrópolis de Puig des Molins.

Es en el propio corazón de la ciudad de Ibiza, escondido casi entre edificios y calles neurálgicas, donde se sitúa esta necrópolis. Por ello, es difícil imaginar el entorno en el que los fenicios se desenvolvieron como civilización. No obstante, la visita a la necrópolis merece la pena.

Algo muy común en la Baleares, como son los hipogeos, también se convierten en elementos que pueden contemplarse en Puig des Molins, toda vez que abundan las galerías subterráneas y los pasajes excavados que cuentan con una vocación funeraria. El Museo que se encuentra junto a la Necrópolis permite profundizar en la Historia y ofrece además al visitante elementos tan interesantes como los ajuares, que cumplían su función dentro del ritual de enterrar a los muertos.