El caracter funerario

Los túmulos y demás construcciones con carácter funerario que se dan en Mallorca al finalizar el segundo milenio antes de Cristo acaban por derivar en lo que conocemos como centros ceremoniales. La espiritualidad, el ritual, la expresión monumental y artística de la época, la convivencia con la muerte y la manifestación espontánea de la cultura talayótica conviven en estos centros ceremoniales, que se nutren de este agrupamiento de creencias.

Algunos de estos centros ceremoniales dan lugar a los pequeños grupos de turriformes, como son los talayotes o los túmulos escalonados. Estas construcciones, con tendencia a representar torres no muy elevadas, se distribuyen por todo el territorio de la isla de Mallorca y suelen servir como frontera para delimitar unos poblados de otros.
Otro tipo de centros ceremoniales es el que exhibe una alineación de torres por una extensión continua de terreno. Así, no resultaba extraño encontrar centros ceremoniales en los que hasta siete monumentos turriformes se extienden en una longitud de aproximadamente más de medio kilómetro. Talaiot_oest_de_Cornia_Nou_(Menorca)

Todo hace indicar que en estos centros ceremoniales tenían lugar las celebraciones que afectaban a los miembros de la comunidad o el poblado. Allí podrían haberse organizado rituales de paso, ceremonias para que los jóvenes de diferente sexo entablasen una relación previa al matrimonio -se aseguraban así la proliferación de sangres de diferentes ramas familiares-, citas para arreglar entuertos y saldar satisfactoriamente disputas, eventos en los que discutir el calendario para las siembras, las colectas o las cacerías, etc.

No hay que olvidar la presencia también de los santuarios, que podían ser reconocidos por el hecho de que sus dos esquinas traseras permanecían bien redondeadas. Los santuarios del interior de los poblados eran más bien pequeños; disponían además en sus entrañas de una columna que debía estar lo más centrada posible. Los santuarios de fuera de los poblados eran mucho mayores y contaban con varias columnas. La Necrópolis de Son Real es la prueba de que también fue construido un cementerio en la época.