La España totalitaria

Mucho se ha escrito acerca de las similitudes y diferencias del régimen franquista en España con el nazismo alemán. Más allá de conclusiones tajantes y definitivas, lo que resulta innegable es que los mecanismos de control social empleados por ambas dictaduras totalitarias tienen un cariz de enajenación mental y de perversidad villana extrema.

En la posguerra española hay episodios de represión verdaderamente crudos e inhumanos. Uno de ellos, que quizá ha pasado casi desapercibido para los libros de Historia, es el que tiene como protagonista al Auxilio Social franquista, el cual hizo desaparecer a 30.000 niños.

Con los rebeldes ganando terreno en la Guerra Civil y con las cárceles henchidas de madres y niños republicanos, el futuro Régimen franquista se afanó por intentar lavar las mentes de los más pequeños que podían mostrarse desafectos cuando crecieran. Con el psiquiatra militar Antonio Vallejo Nájera como inspirador y cabeza pensante, se procedió al aislamiento y a la nueva educación de los niños en valores religiosos y paramilitares.

En el programa desarrollado por el Auxilio Social, que contó con la directa supervisión del dictador Francisco Franco, se incluía la adopción de hijos por parte de personas afines a las ideas fascistas del movimiento, que, en su mayoría, eran de un perfil acomodado, rico y conservador. Así, y con el amparo de las posteriores leyes establecidas por el régimen, las madres republicanas que se encontraban presas tenían que ceder a sus hijos cuando estos cumplían los 3 años.

Una vez que los niños dejaban de estar junto a sus madres, el siguiente paso era asignarles una nueva familia, que incluso podía cambiar el nombre de los pequeños en el registro. Así se aseguraban de que las madres nunca pudieran volver a ver a sus hijos en el caso de que cumplieran la pena y quedasen en libertad. Toda una estrategia perversa que acabó con 30.000 niños arrancados de los brazos de sus progenitoras, para ser educados en hogar afines al ideario falangista.

Romanización de la península Ibérica

Se dice que los romanos al momento de su llegada a Hispania no tenían el pensamiento de conquista, sino que se encontraban en búsqueda de aliados para combatir a sus enemigos de zona, los cartagineses, pero de igual forma la lucha a pesar de no haberse propagado, solo originó el desmantelamiento y repartición del territorio de Hispania por parte de los romanos y los cartagineses, pues se firmó un tratado que establecía lo dicho, solo que ese tratado no tuvo casi duración debido a que las hostilidades continuaron e Hispania pasó a ser territorio de conflicto bélico entre las dos potencias.

Esta fue una de las conquistas más longevas del Imperio Romano, pues tuvieron que establecer un periodo de lucha de casi doscientos años, para que las legiones romanas se hicieran con el territorio y sometieran a las últimas tropas resistentes. Pero ese periodo de 200 años fue el que le dio cabida a la culturización romana, para los habitantes nativos de aquellas tierras, y por lo tanto eso es la denominada romanización.

Eso supuso una modificación de tal magnitud en los pobladores del territorio, que abarcó aspectos de la vida de fundamento elemental para los ciudadanos, algunos ejemplos de dichos aspectos son la vestimenta, el comercio, el lenguaje, la urbanización y sobretodo la religión. Estos nativos de alguna forma comenzaron a aceptar la cultura romana y adaptarla como cultura propia. Su lengua propia fue rápidamente modificada al latín, se fundaron colonias sumamente importantes por parte de los romanos y divisiones administrativas como las de Ulterior y Citerior, que posteriormente fueron convertidas en otras divisiones, según pasaban sus líderes.

Dada la gran comunicación entre los puntos del Imperio que se encontraban en contacto directo con las grandes ciudades del mismo fue que se dio la posibilidad de la romanización, tomando como punto de partida a la capital del imperio: Roma.

Pronto se establecieron estructuras arquitectónicas, obras hidráulicas, acueductos y lo que estableció por completo el asentamiento de la romanización de la península ibérica fueron las leyes Romanas.

II Republica española

La Segunda República Española suele estar evocada y laureada en la actualidad por los sectores sociales con una ideología de izquierdas. No obstante, durante el bienio radical-cedista se desarrollaron unas políticas de retroceso que tuvieron como objetivo dinamitar todo el progreso impulsado por el Gobierno de Manuel Azaña.

En este contexto se produjo la Revolución de 1934, que fue un movimiento articulado en torno a las huelgas revolucionarias que se llevó a cabo en el mes de octubre de 1934. Aunque en Cataluña tuvo una especial repercusión, fue en Asturias donde los sucesos revolucionarios llegaron a cuajar con más fuerza.

El Gobierno de los radicales liderado por Alejandro Lerroux se apoyó en el conservadurismo descarado de la Confederación Española de Derechas Autónomas para poder estar en el poder, lo que produjo un giro en las aspiraciones de progreso de la República. Fueron dos años de regresión en los que la Iglesia volvió a ganar protagonismo y en los que el pueblo vio frustrados muchas de las medidas que le habían sido favorables en los dos años anteriores.

Frente a este peligroso dominio de las derechas, los socialistas, que habían salido del Gobierno en septiembre de 1933, optaron por desarrollar una vía paralela a la parlamentaria en su búsqueda por alcanzar el socialismo. La necesidad de una revolución social se abría paso de esta manera, como quedó patente con la tendencia impulsada por Francisco Largo Caballero.

La llegada de la CEDA al poder motivó la reacción socialista, que intentaba preservar los valores de la República frente a una ola retrógrada que podría poner fin a todos los avances y esperanzas. Así, la revolución de 1934 fue desarrollándose con diferentes focos en todo el país. En Asturias, el hecho de que la CNT fuera más proclive a alianzas obreras que en otras zonas del Estado significó que la trascendencia del acontecimiento fuera mayor. Fueron días en los que en localidades como Langreo se vivieron muestras de la puesta en práctica del comunismo libertario.

Numancia, historia y mito

Numancia ha sido transformada en un mito, prácticamente desde el momento que ocurrieron los acontecimientos que dieron origen al gran renombre que posee la celtibérica ciudad, y esto es debido a los propios escritores e historiadores greco-romanos que en su momento enaltecieron y engrandecieron, con sus relatos y comentarios la historia de la ciudad, provocando una imagen prácticamente de misticismo a lo largo de los siglos, dentro y fuera de la ciudad.

Su gran resistencia frente al imperio romano se originó debido a que entró como parte en la guerra entre romanos y los ciudadanos de Segeda, pues los numantinos dieron asilo a los segedenses que huyeron de una de las legiones del Imperio Romano para ese entonces, legión comandada por Fulvio Nobilior, y por tal motivo entró a ser parte activa dentro del conflicto.

numDurante los relatos y lecturas de libros y manuales de la grandiosa historia de España, Numancia aparece preminente siempre que se trata de agrandar la historia antigua nacional Española. Por ello vemos cómo grandes escritores de nuestra nación, como por ejemplo; Cervantes en una comedia del siglo XVII denominada El Cerco de Numancia, agrandaron el mito de este majestuoso yacimiento, el cual el 16 de julio cumple una década más de haberse cumplido el inicio de las excavaciones que manifestaron la existencia de la Planta Urbana de Numancia.

Numancia no es solo considerada como un yacimiento arqueológico, sino que de igual forma es un punto histórico que marca la lucha y resistencia del débil contra el fuerte, la lucha por la libertad. La aptitud de los pobladores numantinos, frente a las arremetidas de los conquistadores, que se dice que dieron un fuerte impacto en la conciencia de estos últimos que en su momento se sintieron atraídos hacia la causa cerrajeros Barcelona economicos.

Además de ser el yacimiento arqueológico que más ha proporcionado de información acerca del mundo celtibérico, debido que ha tenido la excavación más extensa, también a pesar de haber pasado por periodos prolongados de abandono a lo cerrajeros Barcelona, es capaz de resaltar altamente el espíritu numantino mediante sus esplendorosas cerámicas iconográficas.