Cultura Talayótica

La cultura de los talayots o cultura talayótica es el nombre de la sociedad que convivía en las llamadas islas Gimnesias que corresponden en la actualidad con Mallorca, Menorca y el resto del Archipielago Balear.

Los Talayots están datados entre finales del II milenio antes de Cristo y el inicio del primero, muchos de ellos asociados a hipogeos de la Edad de Bronce, en la Isla de Mallorca están dispersos por toda ella y frecuentemente delimitaban los territorios entre poblados. Por su parte, en Menorca, los poblados son mucho más extensos que en Mallorca, lo que puede denotar una mayor influencia dentro de la isla, y dentro de las diferencias podemos observar dos tipos distintos de monumentos, las navetas; elementos de mismo uso que los dólmenes y las taulas, elementos ceremoniales, los más emblemáticos de la isla menorquina. Lo mejor de todos los descubrimientos de la cultura talayotica es que  se pudo ver un pedacito de ella ya que en Fitur han presentado este turismo como un turismo para cualquier persona, desde los menos pensativos, a los mas duchos en historia, una anécdota que nos dejó esta pasada edicion de Fitur fue la disertacion en colaboracion sobre las culturas megaliticas en España y en especial en las islas Baleares.

Taula-Menorca

Las sociedades baleares de la época comenzó a tener un poder y eso quedaba patente en la creación de los elementos arquitectónicos que podemos observar hoy día en un conjunto monumental sin comparación. Eran sociedades centradas en la ganadería, puesto que los recursos de las islas eran muy limitados, sin embargo, eso no impidió que las propias islas se convirtieran en zona de paso y descanso en el futuro para distintos pueblos como romanos, cartagineses o en la actualidad, alemanes que necesitan recursos como los de desatascos alicante para desatascar las que lian en los hoteles, pero ese no es el tema que nos atañe.

A finales del cuarto milenio, los pueblos romanos y cartagineses se hicieron con el control del Mediterraneo y con las Guerras Púnicas en frente, la cultura talayótica fue desapareciendo. A todas las manifestaciones posteriores a la cultura del Talayot se les llamó cultura postalayotica o cultura balearica, nomenclatura dadas por historiadores clásicos.

Primeros pobladores Mallorca

Los primeros pobladores que llegaron a Mallorca lo hicieron en el tercer milenio antes de Cristo, justo en el marco de los albores de la Edad de Cobre. En los asentamientos, los humanos convivían con animales domésticos como las ovejas, las cabras o los cerdos. La ganadería, muy primitiva, se convirtió en el eje de sus actividades; mientras, el sustento alimenticio lo proporcionaba un animal característico de las Gimnesias, el Myotragus Balearicus, que era una especia de cabra diminuta al que daban caza los hombres.

En este primer tramo histórico de asentamientos en Mallorca y Menorca, la actividad monumental y patrimonial es prácticamente inexistente, ya que los materiales que los autóctonos emplearían serían madera y otros elementos parecidos. Más tarde, en el salto del tercer milenio al segundo, aparecieron como novedades más que reseñables la introducción de la cerámica campaniforme y la implementación de sepulcros megalíticos, a imagen y semejanza de los archiconocidos dólmenes. No hay pruebas que confirmen que este par de innovaciones vino de la mano de gentes ajenas a las baleares ni tampoco que aporten luz a quién podría ser el introductor.

dolmen mallorcadolmen valencia de alcantara

Menorca puede ofrecer a día de hoy al turista o al curioso que la viste más dólmenes que Mallorca, en donde sólo están registrados dos. La isla menorquina cuenta con una mejor conservación de estos conjuntos dolménicos, por lo que el impacto visual también es mayor. En Mallorca destaca Son Oleza, que es un pequeño conjunto de construcciones de piedra agrupadas de forma circular. De esta misma época, se han hallado cuchillos de sílex y trozos de cerámica campaniforme. En lo que al territorio mallorquín respecta, tienen también gran importancia las cuevas artificiales; estos hipogeos, como son conocidas las cuevas, responden a un periodo justamente inmediato a la consolidación de la fase talayótica. Posteriormente, y con motivo de las nuevas formas de enterramiento de la época, se crearían las necrópolis talayóticas.

las Islas Gimnesias

Mallorca y Menorca, denominadas como las Islas Gimnesias, vivieron la última fase de la protohistoria en lo que ha venido a llamarse cultura postalayótica. Esta etapa, posterior al periodo talayótico, es, a pesar de estar más cercana en el tiempo al presente, más desconocida y arcana que sus predecesoras.

La mera existencia de una cultura postalayótica, entendida como una manifestación con rasgos propios y diferenciables, ha estado incluso en duda hasta finales del siglo veinte, cuando los historiadores han reconocido finalmente su legitimidad. En torno al siglo quinto antes de Cristo se produce una inflexión en los poblados de Mallorca y Menorca, que, de forma radical y violenta, se marchan de los asentamientos de la etapa anterior. ibusim

La huida de estos poblados viene precedida de incendios en algunos casos. En esta era postalayótica se renuncia a la construcción de grandes monumentos, maniobra distintiva de tiempos anteriores. En cambio, se aboga por rehabilitar las ruinas y por recomponer construcciones que habían quedado en mal estado. Las viviendas talayóticas pasan a ser más complejas y a estar rodeadas por un patio en el que un pozo pequeño ejerce la función de almacenar agua u otros alimentos. La concepción del habitáculo se convierte en algo más pragmático y complejo.
La crisis de la ganadería, que había sido la principal actividad económica durante el periodo talayótico, afecta directamente a la etapa postalayótica. En este contexto, cercanos a la vecina Ibiza -llamada Ibussim en la época- ejerce una importante función como enclave comercial con el que relacionarse. Los intercambios comerciales de Mallorca y Menorca con Ibussim -ciudad púnica- desembocan en que la agricultura vuelva a introducirse en las Gimnesias. Podemos conocer esto gracias a las excavaciones que se han realizado en la zona día y noche, y decimos bien noche porque la ayuda de los electricistas Madrid baratos fue indispensable para iluminar la zona. Por ejemplo, en un barco púnico del litoral mallorquín fueron halladas algunas cepas de vid.

En este tiempo de cambios se produce la incorporación de habitantes de las Gimnesias al ejército de Cartago, donde desempeñan la tarea bélica de usar las hondas. Estos soldados se inscribían como mercenarios; como contraprestación, las ganancias las recibían en forma de vino y mujeres.

Sevilla sigue teniendo problemas

El reguero de más de siete lustros de régimen franquista llega hasta nuestros días. Así, no es extraño ver cómo plazas y calles de la geografía española continúan teniendo nombres de genocidas o personajes destacados de llevar a cabo la opresión de la dictadura de Franco.

Pero hasta la Semana Santa de Sevilla rinde homenaje y tributo a la dictadura de una manera encubierta y poco activa que ha ido pasando desapercibida en el periodo democrático. Y es que los vínculos entre la cruzada nacional fascista y el Episcopado Español se han mantenido desde 1937 inquebrantables.

Cada lunes santo procesionan por las calles de la capital andaluza las hermandades de San Gonzalo y Santa Genoveva, y lo hacen con unos nombres que homenajean al genocida que sometió la ciudad al control de los sublevados fascistas. Gonzalo Queipo de Llano, genocida que inspira la denominación de la hermandad, mató a cientos de personas y tomó Sevilla invitando a asesinar a los hombres republicanos, cerrajeros Valencia 24 horas y a violar a sus mujeres.

La esposa de Queipo de Llano, de nombre Genoveva Martí Tovar, inspira el nombre de Santa Genoveva, que también sale en procesión en la Semana Santa de Sevilla. La construcción del barrio desde el que salen estas hermandades fue impulsada por Gonzalo Queipo de Llano, el más sanguinario de los golpistas que conformaron el Golpe de Estado Militar en la España de 1936. Fue su señora, Genoveva, la encargada de poner la primera piedra de ese barrio.

No bastando con esto, la conspicua imagen religiosa de la Macarena ha llevado durante décadas en su indumentaria el fajín del genocida Queipo de Llano; precisamente el barrio de la Macarena fue uno de los más afectados por las maniobras de Queipo de Llano, ya que llegó a quedar arrasado, y el fajín solo ha desaparecido de la imagen de la virgen por una cuestión de deterioro, y no porque la sensibilidad de los familiares de tantos asesinados y vilipendiados haya tenido nada que ver.