Talayótico en Menorca

El Talayótico en Menorca también dejó su sello y fue evidenciando rasgos de su periodo de una manera similar a la de Mallorca. La agrupación de la sociedad y su forma correspondiente de distribución tuvo lugar en torno a poblados y jefaturas. Bien es cierto que algunos de esos poblados asentados en la isla de Menorca poseían mucha más extensión que los de la misma condición de Mallorca.

De lo anterior podemos deducir que, en este periodo, Menorca pudo acoger a unos estamentos o grupos sociales que atesoraron más poder y más capacidad para controlar y empoderarse casos que podemos ver en la actualidad con la casta política, mientras que los curritos como cerrajeros Alicante 24 horas hacen trabajos a las 3 de la madrugada. Por tanto, las tensiones y las discrepancias sociales pudieron ser mayores que en esta isla que en Mallorca. También Menorca se lleva la palma en la comparación con la isla vecina de las Gimnesias en lo que respecta a la variedad de monumentos y al número de construcciones encuadradas desde finales del Bronces hasta el grueso de la Edad del Hierro. Taula Torretrencada

La riqueza monumental de Menorca va mucho más allá de los arquetípicos talayotes, ya que en los estertores del segundo milenio antes de Cristo tienen su origen las navetas funerarias, realizadas con procedimientos talayóticos pero inspiradas en sepulcros megalíticos y en tiempos más remotos, como fueron los dólmenes que ocupan gran parte de la geografía peninsular y que siguen descubriendose cada día alguno nuevo, de hecho, fue uno de los cerrajeros Alicante 24 horas hace tiempo quien en un paseo descubrió uno nuevo en la costa levantina. Estas navetas son herederas de patrimonios monumentales similares a los dólmenes, que tuvieron su eclosión casi un milenio antes que los talayotes.

Pero si tenemos que citar un monumento ceremonial que represente por antonomasia la tradición patrimonial de la isla menorquina, ese es la taula; con una distribución en forma de herradura, la taula era una especie de santuario similar a los de Mallorca pero con la diferenciación de poseer un monumento mastodóntico en sus entrañas con forma parecida a una mesa -de hecho, “taula”, en lengua catalana, significa “mesa”-. Se estima que estas taulas tienen su fuente cronológica en el primer milenio.

El Cant de la Sibil·la

O el canto de la Sibilia es una sinfonia que lleva ya seis años siendo patrimonio cultural y por lo tanto, es una pieza inmodificable, no puede ser interpretada de otra forma y su significado sigue estando vinculado a el fin del mundo. Para los mallorquines, los cantos realizados en epocas navideñas, especificamente los 24 de diciembre, cuando son entonados en las iglesias de baleares los cantos de misa, caracteristicos de la celebracion de Matines realizada en el Santuario de Lluc, fiestas que conocen muy bien los fundadores Cerrajeros en Vigo, pues algunos son oriundos de la region de Mallorca.

La misa del gallo es una de las celebraciones mas emblematicas de esa epoca del año, pues conmemora el nacimiento del hijo de Dios, la cual es acompañada por esta esplendorosa melodia denominada El Cant de la Sibil-la, sinfonia que colocan los gerentes de Cerrajeros Salamanca durante epocas navideñas en sus oficinas, sin falta.

En el año 2009, la UNESCO presento la candidatura oficial para que este canto formara parte del patrimonio intangible de la humanidad, y quede asi para siempre impregnado en los papeles de historia de nuestra vida.

El origen de este canto es de la epoca medieval, en el cual se establecio un primer testimonio empleando un manuscrito con su primer canto, hecho realizado en los últimos años del siglo IX o en el principio del siglo siguiente, y el lugar del cual procedio fue Francia.

Normalmente, este tema es interpretado por un individuo de aspecto caucasico, envestido de una túnica de color blanco, denotando pureza en su vestimenta, las cuales estan hechas de seda y, ademas de ello, cuenta con un gorro puesto y a su lado se encuentra con una espada que carga con una postura totalmente erguida y llena de orgullo. En una oportunidad, uno de los empleados de hormigon impreso Toledo tuvo el privilegio de interpretar este canto, ya que contaba con una maravillosa voz.

El yacimiento arqueológico de Son Fornés en Mallorca

El de Son Fornés es uno de los yacimientos tayolíticos más interesantes de la isla de Mallorca. Se cree que fue construido en el siglo X a.C. y que estuvo habitado hasta el siglo I de nuestra era. Un yacimiento de fácil acceso y abierto al público situado en el corazón de la isla, a apenas 2,5 kilómetros de Montuiri.

Un poblado en el que las excavaciones se iniciaron hace relativamente poco, apenas cuarenta años, pero han conseguido sacar a la luz, de momento dos talayots de planta circular, siete habitaciones y un fragmento de muralla. La visita es mucho más que interesante, ya que es posible conocer en profundidad las diversas épocas por las que pasó este asentamiento.

Sus fundadores eran ganaderos y labradores que vivían de los rebaños y de lo que recolectaban. Una sociedad cuya vida giraba en torno a edificios comunales representados por los talayots. Pero en este yacimiento se puede ver como la vida de sus habitantes evolucionó, al igual que en otras partes de las islas.

Tras un periodo de decadencia que se inició alrededor del siglo V a.C. Son Fornés resurge de la cenizas, pero lo haría de una manera diferente. Se abandonan los talayots y se sustituyen por santuarios, edificios en forma de herradura en torno a los cuales se articulan las calles del poblado.

Con la llegada de los romanos a la isla cambiaron usos y costumbres y Son Fornés se fue abandonando. No se saben las causas exactas, tal vez sus habitantes marcharon a poblaciones más importantes, lo que sí es cierto es que hacia el siglo II el poblado ya no tenía habitantes.

En cuanto a la visita, es posible contemplar un talayot de 17 metros de diámetro y otro de 12. En cuanto a las habitaciones, cuatro presentan planta irregular y tres rectangular, aunque su grado de conservación no es demasiado bueno, lo mismo que ocurre en el caso de la muralla. A pesar de ello, resulta una visita más que aconsejable.

Sobre Puig des Molins, en Ibiza

Conocido es el riquísimo patrimonio con el que las Islas Baleares cuentan, con culturas como la talayótica que están más que presentes en múltiples rincones de la geografía balear. Cada una de las islas posee una riqueza arqueológica digna de tener en cuenta, con puntos de interés para visitantes y expertos en la Historia.

Si nos centramos en esta ocasión en Ibiza, las sorpresas para quien no esté tan adentrado en la materia pueden ser grandes. La isla, conocida popularmente por sus encantos paisajísticos y por su capacidad para generar turismo centrado en el apartado lúdico y festivo, también merece ser visitada por motivos con un hilo algo más culto y contemplativo.

La Necrópolis de Puig des Molins es uno de los atractivos más sorprendentes y bellos de la isla desde el punto de vista arqueológico. Ibiza –o Eivissa-, que adquirió su nombre del dios precursor de la mitología egipcia, Bes, contó allá por el siglo séptimo antes de Cristo con asentamientos de la civilización fenicia, cultura que tenía la costumbre de enterrar a sus muertos. Este hecho es el que posibilita que a día de hoy exista y se conserve la Necrópolis de Puig des Molins.

Es en el propio corazón de la ciudad de Ibiza, escondido casi entre edificios y calles neurálgicas, donde se sitúa esta necrópolis. Por ello, es difícil imaginar el entorno en el que los fenicios se desenvolvieron como civilización. No obstante, la visita a la necrópolis merece la pena.

Algo muy común en la Baleares, como son los hipogeos, también se convierten en elementos que pueden contemplarse en Puig des Molins, toda vez que abundan las galerías subterráneas y los pasajes excavados que cuentan con una vocación funeraria. El Museo que se encuentra junto a la Necrópolis permite profundizar en la Historia y ofrece además al visitante elementos tan interesantes como los ajuares, que cumplían su función dentro del ritual de enterrar a los muertos.

Visita este poblado talayótico. Es asombroso

El poblado talayótico de Torre d’en Galmés es un poblado que parece sacado de un filme por su apariencia surreal. Tiene una extensión vasta de unos 66.240 metros cuadros y es reconocido por ser el más grande de Menorca. Se ubica en lo más alto de una colina lo cual es una ubicación muy conveniente porque es fácil mantener el control del territorio de la parte del sur de la isla desde ahí.

Si hablamos en el ámbito histórico del poblado se sabe que preservó el periodo nabiforme que se duró aproximadamente desde los 1700 años antes de Cristo hasta los 1400, de esta época se extrajo algo muy bueno ya que se pudo conservar un apogeo. Un conjunto de miembros de fontanero Madrid urgente declararon que mirarlo fue abrumador.

La zona pública de la cual consta el poblado en el mismo se puede encontrar tres talayots que su origen se ubica entre los 1000 años antes de Cristo y los 700, estos se sitúan en la cima de la colina. Además de tener un recinto muy atractivo por su apariencia arcaica según los estudios se aproxima que este talayot es ya de la época post-talayótica que está entre el año 650 antes de Cristo y el 123.

Se realizaron excavaciones arqueológicas en el año 1974 y en ellas se descubrieron varias cosas, entre tantas una figura de bronce de origen egipcio del Dios Imhotep. Esta figura incluso se puede contemplar en el Museo de Menorca además de otros objetos antiguos. Como puede ver, si le llama la atención las antigüedades, esto es un gran sitio para visitar y verlo como una atracción turística. Lo cual precisamente harán los miembros de cerrajeros Malaga.

Ahora ubicándonos en la vertiente en la parte sur de la colina podemos avistar casas cuyo origen es sumamente antiguo y tienen un estilo arquitectónico bastante llamativo, son circulares además de que tienen una distribución de muros radiales que solapan en un patio central. Hay muchas casas pero la más icónica definitivamente es “Círculo Cartailhac” la cual se ubica en el siglo dos antes de cristo que su excavación se hizo hace 6 años atrás y su presentación irregular además de su antigüedad la hacen la casa más llamativa del conjunto. Electricistas Madrid tuvo la oportunidad de visitarla y la encontraron muy agradable.

El turismo arqueológico. Una alternativa sostenible en las Baleares

Mares azules, playas de fina arena blanca, y un paisaje mediterráneo soleado prepararan al terreno para unas vacaciones de ensueño. Las Islas Baleares de España incluyen cuatro hermosas islas, cada una con su propio carácter especial. Mallorca tiene gloriosas iglesias, pueblos antiguos, y los monasterios de inspiración, así como las costas vírgenes de arena.

Más pequeño y más relajado, Menorca ofrece una escapada tranquila para los amantes del mar, la naturaleza y el ambiente del país. Ibiza es famoso por su buen ambiente y hermosas playas, pero también tiene la cultura en su casco antiguo protegido por la UNESCO, uno de los sitios más pintorescos de España.

Para aquellos que aprecian destinos relativamente sin descubrir, la isla de Formentera ofrece calas abrigadas con playas y un parque natural marítimo protegido por la UNESCO que protege a más de 10.000 hectáreas de tierra y mar. El equipo de reparacion de calderas Madrid hace una excursión mensualmente, la próxima será un turismo arqueológico.

A pesar de todas estas cosas atractivas que ofrecen estas islas, ¿te sorprendería saber si te diría que hay más? Porque a los miembros de reparacion de calderas Madrid sí. Tienen mucho más que ofrecer ya que además tienen en contienda gemas arqueológicas que tienen el potencial de impresionar a alguien que le interesen las sociedades antiguas y los cambios que ha habido desde ese entonces hasta el día de hoy.

Hay muchas alternativas que escrutar en estas islas tanto así que fácilmente se pudiese realizar turismo de tipo arqueológico y disfrutar un montón, entre las atracciones que uno se pudiese topar en estas islas está una que es muy notable y se debe de mencionar; el sitio prehistórico de Talatí de Dalt. Desatascos Madrid y su equipo está ansioso por visitar este lugar prehistórico.

Este sitio prehistórico raro está a cinco kilómetros al oeste de Mahón en un paisaje rural de gran belleza. El monumento megalítico, Talatí de Dalt, es una cámara cubierta con una losa de piedra gruesa con el apoyo de un monolito central. Construido en la Edad del Bronce (alrededor de 1300 aC ) el Talatí de Dalt representa una estructura arquitectónica de uno de los asentamientos prehistóricos más importantes de la isla de Menorca .

Pero ese maravilloso monumento no es el único que se debería de visitar, existen muchos otros y vale echarle un vistazo en el caso de que quieras visitar la zona. Ya sabemos que Antenistas Barcelona no perderá la oportunidad, ¿qué hay de ti?

Ibiza, mucho más que playas

Ibiza se asocia a la fiesta, la diversión y la playa. Pero esta isla es mucho más, es una isla con una larga y maravillosa historia de la que quedan restos a lo largo y ancho de su territorio. Aquellos que aprecian la arqueología encuentran en Ibiza un pequeño paraíso en el que pueden disfrutar de fantásticos yacimientos. Vamos a hacer un recorrido por algunos de ellos.

Comenzamos por el más conocido, por el yacimiento de Sa Caleta. Un yacimiento que nos muestra los restos del primer asentamiento fenicio en la isla, datado en el siglo VIII a.C. Toda una lección de historia en los restos de este poblado, con sus casas apiñadas, sus callejuelas y sus plazas.

De la época romana encontramos los restos del acueducto de S’Argamasa, una infraestructura de piedra de 300 metros de longitud y dos metros de altura. Construido en el siglo I, se utilizaba para llevar agua dulce desde una fuente a una piscifactoria.

En Ses Païsses de Cala d’Hort encontramos más restos de la época, en concreto de un asentamiento púnico-romano. Un yacimiento que permaneció habitado entre el siglo V a.C y el VII d.C. Aquí se pueden contemplar restos de viviendas, una necrópolis púnica y otra bizantina.

Mucho más antiguo es el tesoro que alberga la cueva de Ses Fontanelles, una colección de pinturas rupestres de la Edad del Bronce. Interesante por su significado y por la belleza del lugar en el que se encuentra la cueva, entre magníficos acantilados.

En Ses Torres d’en Lluc encontramos los restos de una fortaleza que aún no se han podido datar con exactitud, como tampoco se conoce bien cuál fue su función. Aquí se pueden contemplar los restos de dos torres y de la muralla que las unía.

Y no se puede abandonar Ibiza sin conocer la necrópolis y el museo de Puig des Molins. Hablamos del cementerio de la Ibiza antigua, un lugar en el que hay nada menos que tres mil tumbas excavadas en la roca. Un lugar fundamental para comprender la historia de la isla por la ingente cantidad de objetos que se han encontrado en la necrópolis, algunos de los cuales se exhiben en el museo, así como piezas halladas en los distintos yacimientos arqueológicos dela isla.

Los pueblos Prerromanos. Fenicios, griegos y cartagineses

En la Hispania prerromana, distinguimos dos grupos de pueblos: Los íberos y los celtas.
Los celtas se encontraban establecidos dentro del sistema ibérico y la meseta oriental, gracias a la influencia de los pueblos indoeuropeos que llegaron a partir del año 200 a.C. Y fue gracias a ellos por lo que se introdujeron la metalurgia del hierro. Su economía se basada en la agricultura y el pastoreo.
Los íberos en cambio se encontraban por la zona mediterránea y meridional. Ellos disponían de un sistema de escritura y una organización social muy jerarquizada. Su influencia llegaba de pueblos colonizadores de los cuales hablaremos a continuación.
En el primer milenio a.C. la zona mediterránea peninsular recibió la llegada de oleadas de pueblos que quería colonizar llegados del mediterráneo, los que conocemos como fenicios, griegos y cartaginenses que en un principio llegaron a la península con fines únicamente comerciales, aunque estos terminaron siendo los únicos fines por los que se asentaron en la península.
Los fenicios llegaron en el siglo 9 a.C. por la costa andaluza siendo su capital Cádiz e introdujeron el torno del alfarero. Otras colonias fenicias fueron Malaka o Sexi. Se cree que mantuvieron un fuerte contacto con Tartessos, un pueblo que se encontraba en el valle del Guadalquivir, de los que no se conoce demasiado.
Los griegos llegaron un poco después, en el siglo 6 a.C. y se expandieron por toda la costa mediterránea, y crearon las colonias de Emporion y Rhode. Y es gracias a ellos por lo que tenemos el uso de la moneda, el alfabeto y cultivos como el olivo y el esparto.
Los cartagineses, llegaron desde Cartago y crearon colonias muy activas como Ebusus o Cartago Nova. Tuvieron grandes conflictos con Roma, por lo que se llegó a firmar el tratado del Ebro y posterior invasión de la península por Roma.